domingo, 10 de febrero de 2013

No quiero ser solo otro número.


Él. El de ojos impenetrables, fríos, aparentemente vacíos. El que se acerca a mi cuerpo, pero nunca está lo suficientemente cerca. El que con las yemas de sus dedos juega en mis caderas, dibujando mis curvas. Es todo tan perfecto. El problema es que dueles, pero de una manera tan dulce que, se hace imposible no pedirle a los sueños que te quiten la ropa y conviertan en besos todos mis intentos de morderte la boca.
¿Pero sabes una cosa? Quiero acariciar cada centímetro de ti aunque duela, aunque me abrase. Quiero sentir tu boca pegada a mi cuello y tus jadeos entrecortados. Quiero que me busques como yo lo hago. Búscame entre tus sábanas, tal vez allí me encuentres. Quiero que tus manos estén  en el lugar justo en el momento mas inapropiado. Y no quiero ser solo otro número más de tu lista infinita.

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