martes, 24 de enero de 2012

Ahora puedo volar.

Que he cambiado, que ahora puedo besar sin decir te quiero. Soy libre, nadie me va a parar los pies ni la boca, porque me voy a comer el mundo a mordiscos. Ya no soy aquella dulce niña de hace unos meses, porque un corazón roto duele mas que una herida en la rodilla. Me caí, es cierto, pero ya me he levantado, y con mas fuerza que nunca. De los errores se aprende aunque luego cometa otro mucho mayor. Basta ya de lamentarme por alguien que no se merece mis lágrimas. Tengo las fuerzas suficientes para poder remontar el vuelo, para mirarte por encima del hombro y decirte que soy libre como el viento.

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